En muchos hogares, hervir el agua del grifo es una práctica habitual para hacerla segura para el consumo. Durante años, este método ha sido considerado una solución sencilla y accesible. Sin embargo, pocas veces se analiza si es adecuado como solución diaria a largo plazo.
Qué ocurre cuando hervimos el agua
Hervir el agua ayuda a eliminar microorganismos como bacterias, virus y parásitos. Por esta razón, suele recomendarse en situaciones de emergencia o cuando existe duda sobre la calidad microbiológica.
Sin embargo, hervir el agua no elimina:
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Metales pesados
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Sales disueltas
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Cloro y subproductos químicos
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Sedimentos
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Olores o sabores residuales
Estos elementos dependen del origen y del tratamiento previo del agua.
El factor tiempo y practicidad
Hervir agua diariamente implica un proceso constante:
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Llenar recipientes
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Esperar el tiempo de ebullición
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Dejar enfriar
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Almacenar correctamente
En familias con rutinas intensas, este proceso puede resultar poco práctico, lo que lleva a consumir agua sin tratamiento en algunas ocasiones.
Riesgos de almacenamiento
Una vez hervida, el agua puede volver a contaminarse si se almacena en recipientes abiertos o se manipula sin cuidado. Además, el calor no evita la presencia de sustancias químicas que ya estaban disueltas.
Un hábito que merece revisarse
Hervir el agua puede ser útil, pero depender exclusivamente de este método durante años puede no ser la opción más eficiente ni cómoda para el día a día.
Analizar nuestras rutinas permite identificar si el sistema que usamos realmente responde a las necesidades actuales del hogar.
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Agua embotellada vs agua filtrada https://carlarios.com/agua-embotellada-o-agua-filtrada/
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Consumir agua hervida o filtrada https://carlarios.com/consumir-agua-hervida-o-agua-filtrada/
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Hábitos de consumo de agua en casa. https://carlarios.com/por-que-muchas-familias-estan-replanteando-como-consumen-el-agua-en-casa/